El mejor amigo antes del primer round

Antes de iniciar la pelea

Sylvester Stallone. Nació el 6 de julio de 1946, en la ciudad de Nueva York, hijo de un inmigrante italiano, Frank Stallone y su esposa Jaqueline, quien era bailarina y promotora de luchas desde que nació Sylvester. Tuvo un difícil comienzo ya que tenía una deficiencia en sus labios que perjudicaba su forma de hablar. Asimismo, también hacía estragos en su apariencia. Fue expulsado de varias escuelas durante su infancia, porque tenía una conducta rebelde hasta que entró a la universidad en Miami, donde se matriculó en actuación. Quería realmente ser actor, pero por su deficiencia en el habla los maestros le decían que sería muy difícil lograrlo. No se dio por vencido, él creía en sí mismo, así que fue a sacarse fotografías de estudio para enviarlas a diferentes lugares de casting. Fue a varias agencias, pero su suerte no cambiaba, y no recibía llamados.

Por lo pronto, hacía trabajos en varios lugares: peluquerías, estéticas y carnicerías, donde ganaba lo mínimo para sobrevivir, hasta que llegó el año de 1970, donde le dieron una pequeña participación en el rodaje de una película; apenas le pagaron USD $200 por dos días de actuación. Se casó, pero su economía no se elevaba. Cierta tarde, su esposa trajo unas joyas, pero en su desesperación fueron vendidas. Se presentaron varios problemas con ella, hasta que finalmente se separaron.

Se quedó con su amado perro, su mejor amigo, que salió en la película de Rocky. Realmente lo amaba mucho. Su nombre era Butkus. Ahora, divorciado, enfrentaba pobreza con su más fiel compañero. Hasta llegó a vivir en la central camionera, pasando hambre e incertidumbre.


Como ya no tenía nada, cierta tarde triste decidió permanecer fuera de una vinatería, con su aliado y compañero de mil batallas. Al ver que este sufría por las carencias, optó por venderlo. Pedía USD $70, pero después de un rato solo consiguió una persona que le ofreció USD $40. Los tomó como última alternativa. Él se hincó y le dio la más emotiva despedida. Vio a su perro cómo se iba poco a poco con su nuevo amo. Lloró amargamente y retomó su sueño de poder llegar a ser actor.

Define que escribió historias de películas. En una tarde, frente a un televisor blanco y negro, miró la pelea del más grande boxeador de aquel tiempo, Cassius Clay, contra un desconocido llamado Chuck Wepner. De esa pelea hablaba todo el mundo.

Así que sucedió algo sorprendente.

En esa pelea, este desconocido retador logró derribar al campeón, y esto fue suficiente para emocionarse y empezar a escribir de lleno, para terminar en pocos días el guion del entonces desconocido Rocky, el cual fue llevado a varios estudios de cine para mostrarlo.

Al principio a nadie le interesaba. Pero hubo alguien que le ofreció USD $250,000, con la condición de que él no actuara en la película. Se negó rotundamente.

Le llegaron entonces más ofertas de USD $300,000 o USD $400,000, pero al final aceptó $35,000, con la condición de que él fuera el protagonista. Había nacido para ese papel.

Cuando recibió el dinero, lo primero que hizo fue ir todas las tardes a esa vinatería y preguntar por el hombre que había comprado a Butkus.

Cuando por fin lo encontró, le ofreció más dinero. Ese hombre no quería regresarle a su lomito hasta que le pagara USD $10,000. Aceptó sin queja alguna.

Volvió a hincarse y a recibir con mucho amor y besos a su amado Butkus.

Este gran amigo también fue actor: apareció en la película como el perro de Adrian (la novia de Rocky, interpretada por Talia Shire).


Eduardo Legarreta.

Escritor del libro
“Kábala Cuántica: materializa tus sueños.”

Organizador de protocolos y banquete para eventos.

Líder radiofónico en “Cuéntame tu historia”.

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