No es sólo un día, ni una vida, es una historia que se replica.
Entender la transgeneridad o la transexualidad es un poco complicado pero no para nosotras, sino para la parte que vive fuera de estas identidades transgresoras.
Les platico un poco de Mi historia, en los años setentas nosotras las que nos llamaban las vestidas o gays que se vestían de mujeres. No encajábamos ni con hombres gays, ni con mujeres lesbianas, o al menos eso creíamos. No me sentía a gusto que me compararan con los compañeros gays. Aunque tengo muchos y grandes amigos de esa preferencia. Contaba con tan sólo aproximadamente 15 o 16 años y en busca de esa identidad me encontré un numeroso grupo de personas que se reunían saliendo del metro Bellas Artes. Todas tenían ese sentimiento de transgeneridad, hablábamos de vestidos, de hormonas, los efectos secundarios que tenían ciertos medicamentos, cambios de tu cuerpo, o como muchos tristemente perdían la vida debido a dichas hormonas, o sustancias que nos introducíamos, pláticas de todo el mundo, de cosas femeninas como maquillajes, tintes, etc. Me sentía ubicada cobijada con mis pares, ahí fue donde nos contactó una persona muy joven y guapo del FHAR (Frente Homosexual de Acción Revolucionaria) para qué participáramos en la primera marcha del orgullo gay, pero esa es otra historia. En aquel lejano tiempo los gays y lesbianas nos llamaban como gays que se visten de mujer o “Vestidas” y lo creíamos porque no sabíamos nuestra propia identidad, no sabíamos nuestro lugar en la lucha en las siglas del LGBT que aún no sabíamos que existían hasta principios de los 90´s y gays y lesbianas de la vieja guardia se quedaron con esa historia como la gran transfobia e iniciadora de las primeras marchas y fundadores del grupo de lesbianas oikabeth y otros gays pero siempre estaban en grupos separados.

Por eso hay muchos gays hasta esta fecha que creen que para ser persona trans primero eres gay, cuando esa no es la realidad. Nuestra identidad la sabemos desde nuestra niñez, hemos tenido que luchar primero en la familia, después en la sociedad, la religión, la escuela. En donde nos paramos cuando creíamos que estábamos cobijadas por la comunidad.
El ataque de gays que a la fecha se siguen burlando de nuestra identidad y se ponen una máscara y a veces te dan la mano. Hemos tenido que luchar y demostrar nuestro derecho a ser y existir , quitándonos de patriarcado. Después del homo patriarcado cuando ciertos gays se autonombraban líderes de nuestras luchas que siempre han sido autónomas. Hemos luchado y lo vamos logrando. Somos autónomas e independientes no somos tontas como pensaban varios del colectivo.
Estamos unidas a las siglas Aunque nuestra lucha es independiente mientras las demás siglas LGB luchan por derecho sobre una orientación sexual, las personas trans en especial las mujeres luchamos por lucha por nuestra identidad de género.
Hablando de personas transgénero y transexuales la lucha no se para y ahora por la endodiscriminación que vivimos las mujeres trans atacadas por otras personas que se visten de mujer, algunas se operan los senos, la nariz o se inyectan modelantes y al irse a acostar tienen la consigna de que nunca fueron mujeres. Dicen que siempre fueron gays, que las que nos asumimos mujeres estamos locas, fuera de contexto, que nunca seremos mujeres. Estas personas pueden pensar y hablar solo por ellos y se respeta, pero no pueden generalizar, que hablen por ellas o ellos, como mejor les acomode, pero no por nosotras. Se le llama y se les invita a foros conferencias para que aprendan y sólo dicen “ a mí déjame de ignorante no me interesa aprender”. O en el peor de los casos dice en su defensa que le van a preguntar al padrecito si es mujer o no. ¡Caramba! ¿Hay que tener dos dedos de frente para saber que hay un cerebro? Cada uno tiene la libertad de asumirse como lo quiera hacer, lo que no es posible es denigrar a una persona que usa vestido largo (sotana) o alimentar su odio y su ignorancia basado en sus creencias religiosas. Afortunadamente ya no nos rige la santa inquisición que si no por abrir la boca ya estaríamos ardiendo en la hoguera.

Nuestra lucha por ser quienes somos no cesa. No para y a diario se asoman enemigos que no sólo nos matan con su ignorancia, sino que debido a su ignorancia también violentan nuestros cuerpos, asesinándonos o golpeándonos, y estas personas se dedican a propagar este tipo de discursos de odio, que cuando habla en plural es un delito, o debería de serlo. Se llama transfobia o transodio, que yo diría cuando algo no se entiende aprendamos a preguntar y evitaremos se digan.

Ahora las hacen féminas que tambien lo desconocen. Márcela La Garde, una gran feminista terf ( feminista radical trans-excluyente) nos asesina con sus letras y teorías fuera de contexto, que lo hace desde la ciega suposición, porque no ha escuchado nuestras historias de vida, nuestras voces, no ha leído nuestros códigos,, porque no ha querido saber más. Lo que ella y su grupo es lo que creen saber, basadas en su odio. Afortunadamente cada vez más débil de estas féminas que inclusive pagan porque nos avienten ácido o nos asesinen.
¡Bravo! Marcela has creado tanto odio que tus seguidoras se sienten con derecho de acabarnos, ya se les olvidó que en un principio el feminismo excluía gente de raza negra y lesbiana no siempre ha sido como hoy.
Nosotras las mujeres trans sabemos de violencia , abusos y maltratos desde nuestra niñez y a tanta violencia también no sabemos defender.
Porque no buscar un mundo donde quepamos todas. Siempre mujeres. Mujeres trans.

Dennise Valverde ,
DEFENSORA POR LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS TRANS Y PRESIDENTA DE REPARACION HISTÓRICA Y RESPETRANS.
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Denisse Valverde Iturralde (denissexi valverde)
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