Corría el año 1978 en una ciudad que crecía aceleradamente, mientras muchas como yo comenzábamos a entender nuestra orientación sexual y nuestra identidad de género.

Yo tenía 16 años y me reunía afuera del Metro Bellas Artes con un grupo de mujeres trans. En aquel entonces ni siquiera conocíamos esa manera de nombrarnos. Nos llamaban “vestidas” o “gays vestidos de mujer”, pero nosotras sí conocíamos nuestros nombres de mujer.

Éramos más de 50 compañeras, desde adolescentes muy jóvenes hasta mujeres de unos 26 años. Nos reuníamos para platicar nuestras experiencias y, aunque no teníamos las palabras que hoy utilizamos para hablar de nuestra identidad, entre nosotras nos sentíamos cómodas, cobijadas y acompañadas.

Recuerdo a muchas: la Negra, que era un verdadero desmadre; Hansel, muy guapa, y tantas otras. Veíamos cómo nuestros cuerpos cambiaban con las hormonas. Fueron años en los que muchas compañeras arriesgaron su salud y algunas no sobrevivieron.

A principios de 1979, aquel grupo comenzaría también a hacer ruido. Una noche un hombre joven se acercó a nosotras, nos habló de igualdad y nos invitó a participar en una movilización. Nos habló de los abusos de la policía, que podía violentarnos, robarnos, detenernos y abusar de nosotras con enorme impunidad.

Era un México de grandes contrastes.

Por un lado estaban el glamour, los eventos y las figuras de la radio, el cine y la televisión. Por otro, una realidad llena de violencia para muchas mujeres trans.


Recuerdo a mi amiga Petunia. Su familia dejó de hablar de ella. También recuerdo mítines, conferencias y grupos de apoyo para personas que vivían con VIH.

Son recuerdos que no se me olvidan y que me siguen alentando a continuar en lo que llamo mi Revolución trans, levantando la voz y buscando leyes y acuerdos para nuestra población.

Han pasado muchos años y existen distintas memorias sobre quién estuvo y quién participó.

Yo puedo hablar desde lo que viví.

No busco protagonismo. Me importa que no desaparezca la memoria de tantas compañeras, de la hermandad que construimos, de quienes murieron y de quienes seguimos aquí defendiendo una vida con mayor justicia y equidad.

Por eso mi voz crece con estos recuerdos.

Por mi hermosa población trans.

Siempre mujeres.

Mujeres trans.


Denisse Valverde Iturralde

Defensora de los derechos de Las personas, trans y presidenta de reparación histórica y Repetrans.

Facebook: denissexi valverde

Teléfono: 56 1537 0777.

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