Comunicación y emoción
¿Por qué reaccione de esa manera?, ¿cuál fue el motivo para esa conducta?, ¿me lo merecía?… en fin, te puedes armar varias interrogantes y no tendrás una respuesta clara o más bien no hallarás la respuesta para lograr tu tranquilidad, una voz interna acusadora e inquietante.

Mira, te lo explico de esta forma, en nuestro cerebro se amontonan una serie de palabras o imágenes que de forma muy rápida se construyen en un pensamiento, que por años se mantienen en nuestro cerebro recibiendo información muy diversa del exterior. Este cúmulo de información se queda almacenada en el cerebro.


Todos los pensamientos tienen un impacto en el cerebro, debemos aprender a gestionar y educar a nuestros pensamientos, y así estaremos de la misma forma educando a nuestras emociones. ¿Y cómo lo hago? te brinco la pregunta ¿verdad? y te generó, posiblemente, una activación e interés por lograr que este juego de palabras o imágenes, no caigan, como siempre, en la parte tóxica de las emociones.

Educar a nuestros pensamientos y aprender a gestionar las emociones proviene de todo lo que pasa a nuestro alrededor, la forma cómo captamos el mundo exterior, es la manera que estamos entendiendo e interpretando nuestra realidad. Una realidad que estimulará a tu estado de ánimo. ¿Y cómo se relaciona el estado de ánimo con el pensamiento y las emociones? ¡Fíjate! El estado de ánimo tiene un papel importante en este juego entre el pensamiento y la emoción, la forma en que recibes la información exterior es la interpretación a la realidad, este sentido de significado es que permitirá el control de los pensamientos y más aún la disciplina de las emociones, esto quiere decir que tenemos que ver las cosas como son y no como quieres que sean, esto se llama intoxicación cerebral, es cuando el cerebro se encuentra en un estado soñoliento, apático y sin creatividad. Aquí es donde interviene el estado de ánimo, mismo el cambio y aprender a gestionar las emociones y educar al pensamiento. que se conjuga con los pensamientos y emociones y que son la fórmula para lograr



Manejar y educar la voz interna es una práctica diaria donde tenemos que aprender a retirar y quitar pensamientos y palabras negativas o tóxicas, hay que trabajar el uso de lo afirmativo y no caer en la apatía y desmotivación.

De manera cotidiana, hora a minuto y a segundos hay que ser conscientes de las palabras que queremos y vamos a decir, esta práctica ayudará de manera paulatina a tomar conciencia de la disciplina y educar al pensamiento, y por ende, empezarás a trabajar la gestión de las emociones.


Lic. Eduwiges Cristina Carbajal Martìnez
La experiencia en la docencia y mi formación en CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN, me han llevado a entender la importancia de las palabras y acciones con los entornos, primordialmente, el académico y por ende social.



