Hay un dicho que dice: «una piedra en el zapato es un estorbo» Pero también hay piedras que te salvan


Cuando alguien entra por primera vez a un temazcal, no sabe bien que esperar
Tal vez piensas en el calor, en la oscuridad, en un espacio pequeño que podría sentirse abrumador. Pero no es eso.
Es un lugar donde el tiempo se detiene. Donde el ruido se apaga. Donde las máscaras que usas para sobrevivir se vuelven innecesarias.
Y lo que encuentras ahí no es lo que imaginabas. Es lo que necesitabas.

Años después, esas piedras me llevarían a un lugar que no sabía que estaba buscando.
La primera vez muchos sienten miedo
Miedo al calor, a la oscuridad, al espacio pequeño, a no saber qué va a pasar.
Pero la oscuridad del temazcal no es para asustar. Es para que puedas ver lo que la luz no te deja ver: tu propia verdad.
Dentro, no hay nadie más que tú. Y las energías que te acompañan. Esa presencia que no ves, pero que está ahí: Sosteniendo. Acompañando. Sin juzgar.

El calor no es un castigo.
Es el abrazo de la Madre Tierra. Te envuelve, te recibe, te dice: «Suelta”. “Confía“. No tienes que hacer nada más que estar aquí.»
Y en ese calor, el cuerpo empieza a soltar lo que la mente no ha podido. Lo que guardaste, lo que callaste, lo que cargaste sin saber.
Cuando llegó el momento de ponerle nombre al temazcal, no fue una decisión. Fue un encuentro.
IZTLIAKATL
Agua de Obsidiana.
La obsidiana es una piedra volcánica, negra y brillante, que los antiguos usaban para hacer cuchillos y espejos. Es una piedra que corta y también que refleja.
Así es este temazcal. Corta lo que ya no sirve. y te devuelve la mirada que necesitas ver.
No es un temazcal cualquiera. Es un espacio sagrado donde lo que parece pequeño se vuelve inmenso, y lo que creías limitación, se convierte en portal.
Quien entra a IZTLIAKATL no sale con una anécdota. Sale con la certeza de que puede sanar. Con la alegría de haber sentido esa energía sutil que no sabía que podía tocar. Con saber que la autosanación no es un privilegio de unos pocos. Es un derecho de todos.
El tiempo se detiene dentro del temazcal. Cuando sales, algo en ti ha cambiado. No sabes explicarlo. Pero lo sientes.
Si alguna vez has sentido que una piedra en el camino te llamaba… tal vez no era una piedra. Tal vez era el camino mismo.
IZTLIAKATL te espera. No para que aprendas algo nuevo. Para que recuerdes lo que ya sabes.
Tejedoras de Luz – El espacio donde tus alas recuerdan su vuelo.


Susana Padua
Abogada | Guardiana de la Tierra | Líder de Proyectos Conscientes en Rancho Bacano y Tenedoras de Luz.
📍 Rancho Bacano y Tejedoras de Luz – Tonatico, Pueblo Mágico.
📱 55 7609 1017 | 🌐 www.ranchobacano.com
🌱 La raíz y las alas. Un solo camino de regreso a ti.



